Eremurus

Эремурус (Марина Яковлева)Eremurus (Marina Yakovleva)
experiencia práctica de 15 años

Para Marina siempre fue natural aprender y conocer, llevar a la armonía, la naturalidad y la belleza al espacio y a la gente a su alrededor. En el proceso de su crecimiento el vector de esta interacción se ha orientado más hacia las personas y Marina eligió la profesión de médica-osteópata. Una característica distintiva de la osteopatía es el enfoque holístico del tratamiento. La persona en este sistema se considera como una trinidad del cuerpo, el alma y el espíritu, y el osteópata debe contribuir a la curación de la persona en su conjunto y no solo del cuerpo, ni mucho menos de sus partes separadas.

A lo largo de 18 años Marina practica como doctora y constantemente continúa estudiando medicina y prácticas internas. Aplica el conocimiento adquirido en el proceso de aprendizaje al proceso de curación. “Tiendo a sumergirme profunda y seriamente en lo nuevo y obligatoriamente a través de la práctica. Entonces, estudié Yoga, Qi Gong, Reiki, Tai Chi Chuan”, dice Marina. A los 37 años, después de dos años de estudiar el cristianismo, aceptó conscientemente el rito del bautismo.

En 2014, conoce la obra de Oleg Cherne. Gracias a sus seminarios prácticos y su vasto conocimiento teórico, Marina comienza a pensar más en sí misma, en el camino por el que pasó antes, comprender mejor qué y cómo hace en el tratamiento de los pacientes. Los conocimientos adquiridos anteriormente de varios campos, empezaron a encajar en un cierto sistema unificado y se hicieron visibles los “huecos”, los sectores no desarrollados. “Me di cuenta que existe una necesidad y la oportunidad no solo de recuperarse hasta alcanzar la armonía, la naturalidad y la salud, sino también de perfeccionarse, desarrollar a sí misma y a los pacientes”.

Una característica de la medicina es la formación y la educación del médico como persona que no posee sexo. Y a pesar de que Marina, por supuesto, se identificó como mujer y para ella siempre era importante su belleza externa, la profundización en los conocimientos representados por Oleg Cherne, le mostró que aún tenía que conocerse a sí misma como mujer.

Marina subraya la importancia del desarrollo femenino especial: “No me enseñaron a ser niña, ni adolescente, ni mujer. Me di cuenta que, además de la estructura anatómica, no conozco mi naturaleza femenina. Y ahora me sumergí en un estudio práctico y teórico del tema de la Mujer, conociéndome a mí misma. Comencé a estudiar, comprender, aprender la anatomía y la fisiología energética de la mujer, las cuestiones de la perfección y el desarrollo femenino, la autorrealización en el espacio, en la sociedad, en la relación correcta con el hombre, como pareja”.